miércoles, 26 de agosto de 2009

"El avance de la población anciana en Argentina"

Entre las tendencias demográficas más destacadas de nuestro país es notable el fenómeno de envejecimiento poblacional.
Se trata de un proceso gradual en Argentina, en el que la proporción de adultos y ancianos aumenta en una población;mientras disminuye el porcentaje de niños y adolescentes.
Esto ocasiona un aumento en la edad mediana de la población.
Entre sus causas se puede mencionar el incremento de la esperanza de vida al nacer, por la mejora en las condiciones sanitarias, así como una disminución de la fecundidad y la tasa de mortalidad, tanto global como infantil.
Al respecto, Susana Torrado afirma que en el caso de nuestro país esta tendencia se debe a la disminución de la tasa de fecundidad y solo en un futuro podría ser originado por el aumento de la esperanza de vida al nacer.
En las sociedades más modernas el envejecimiento se asocia a la elección de las mujeres de postergar tener hijos o el control de la natalidad.
Si nos remontamos al Siglo XVII, el promedio de vida era de 30 años, en el año 1900 de 49 años y en la actualidad en Argentina es de 74 años.
Se evidencia una variación de acuerdo al género, oscilando entre 78,2 años para las mujeres y 70,7 años entre la población masculina(Informe sobre Desarrollo Humano, 2005).
Esta diferencia se debe a una expectativa de vida de 7 años mayor para la población femenina, favorecido por factores biológicos, hormonales, psicológicos y de posicionamiento frente a los problemas de la vida cotidiana, entre otras causas.
Argentina se ubica en el tercer lugar en Sudamerica, después de Chile y Uruguay.
Hoy es difícil predecir el futuro de la esperanza de vida de la humanidad pero es posible estimar que se prolongará varias décadas debido a los avances de la medicina genética.
Cabe destacar que hoy en día ser anciano no significa ser viejo, pues reflejan una vida activa al incursionar en nuevos emprendimientos, estudiar o capacitarse en alguna actividad de su agrado, incluso en hogares sin trabajo donde son ellos los que sostienen a sus familias con su propia jubilación, pensión o aportes de trabajos informales.
En conclusión, debe celebrarse el aumento de la esperanza de vida al nacer pero resulta fundamental la implementación de políticas públicas para la adecuación del sistema sanitario y el sistema de seguridad social.
De esta forma se podrán satisfacer necesidades sanitarias, económicas y afectivas de este importante grupo etario, no solo por su riqueza numérica sino principalmente por su carácter cualitativo dentro de la sociedad.


Prof. Maria Celeste Casco

1 comentario:

  1. Me parecio interesante el articulo y destacar que el fenomeno demografico ocurre debido a la disminucion de la tasa de fecundidad en nuestro pais y no por el aumento de la calidad de vida.
    Ademas hay que rescatar como notable el nuevo papel de la mujer en la sociedad actual, destinando mayor tiempo a la educacion, capacitacion, insercion laboral, postergando asi su proyecto de casarse y formar una familia, lo cual incide notablemente en este descenso de la fecundidad.

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